La Parroquia de Santa Lucía es uno de los templos más antiguos y emblemáticos del barrio de Barracas en Buenos Aires, con una historia que se remonta a 1783. La devoción a Santa Lucía de Siracusa comenzó realmente en 1733, cuando existía una capilla en una quinta ubicada donde hoy se cruzan las calles Sarmiento y Montevideo.
Los Primeros Años
La historia de este santuario está íntimamente ligada a la familia Alquizalete. En 1783, María Josefa de Alquizalete hizo trasladar la capilla que tenía en terrenos de su propiedad a su quinta de Barracas, en el solar donde actualmente se encuentra el templo en Montes de Oca 550. El obispo de Buenos Aires, Fray Sebastián Malvar y Pinto, le concedió autorización para este traslado.
El cura Alonso de los Ríos avaló el pedido, argumentando que había encontrado el oratorio “con el aseo y decencia cual corresponde a tan alto ministerio, sin que falte utensilio alguno“. En los considerandos se le permitía celebrar misa por cualquier eclesiástico secular o regular que tuviera las debidas licencias.
Evolución hacia la Parroquia
La quinta de la señora Alquizalete fue vendida en varias oportunidades a lo largo del tiempo. En 1788 fue adquirida por Francisco Salvio Marull, y después de su muerte, el patronato y atención de la capilla quedó a cargo de su esposa, Juana Selena, luego de su hija Dolores Marull y su esposo José Modorell. Finalmente, en 1862, fue adquirida por Teodoro Serantes, y posteriormente la familia Serantes vendió los terrenos donde se levanta el templo al arzobispo Dr. Federico Aneiros, “quien actuó como comprador en nombre de la Iglesia argentina“.
El Templo Actual
Construcción e Inauguración
La parroquia se erigió canónicamente en 1889. La obra del templo actual fue iniciada en 1885 y su inauguración ocurrió en 1887, siendo apadrinada por el entonces Presidente de la Nación, Juárez Celman. El edificio actual fue construido después de que la Iglesia argentina comprara el terreno y reemplazara la antigua capilla.
Renovación de 1929
En 1929, al celebrarse las bodas de plata de sacerdocio de quien fuera su párroco durante 35 años, Ignacio Paso Viola, se llevó a cabo una importante renovación del templo. Las obras incluyeron:
- La restauración de los dos altares existentes
- La refacción de los techos
- La ampliación del presbiterio
- La construcción de tres nuevos altares
- La decoración pictórica completa
Las Pinturas de Augusto Fusilier
La decoración pictórica estuvo a cargo de Augusto Juan Fusilier, artista argentino de origen belga nacido en 1891 y vecino de Barracas. Fusilier fue autor de pinturas en 115 iglesias en todo el país. Sus obras en Santa Lucía incluyen la pintura en la cúpula principal que retrata la tradicional procesión del 13 de diciembre.
En diciembre de 2011, las pinturas de Fusilier fueron declaradas Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires en virtud de la ley 1227. Entre sus obras en Buenos Aires se encuentran también las de Nuestra Señora de Balvanera, San Juan Evangelista, San Pedro, Santa Felicitas, y la Basílica del Sagrado Corazón, también en Barracas.
Santa Lucía de Siracusa: La Patrona
La Santa y su Significado
Santa Lucía de Siracusa (283-304 d.C.) fue una mártir cristiana que padeció el martirio durante la persecución de Diocleciano. Su nombre deriva del latín “lux” que significa “luz”, y es especialmente venerada como patrona de la vista.
Según la tradición, Santa Lucía era hija de una familia noble en Siracusa, Sicilia. Hizo voto de virginidad y se consagró a Dios, pero su madre la había prometido en matrimonio a un joven pagano. Cuando el pretendiente la acusó ante el procónsul Pascasio por ser cristiana, ella se mantuvo firme en su fe hasta el martirio.
La Devoción en Barracas
La devoción a Santa Lucía en Barracas tiene raíces que se remontan a una promesa de la señora Alquizalete. Según Pastor Obligado en sus “Tradiciones Argentinas”, cuando la señora viajaba desde Salta a Buenos Aires, al cruzar las salinas de Santiago del Estero, el reflejo del sol le hirió la vista. Se encomendó a Santa Lucía prometiendo erigirle una capilla si la santa le sanaba los ojos. Al recuperar la vista, cumplió su promesa construyendo la capilla.
Las Tradicionales Procesiones
Los Primeros Testimonios
Las procesiones de Santa Lucía en Barracas tienen una tradición centenaria. Pastor Obligado describía en sus memorias la tradicional procesión de 1838: “Y es de esta capilla de Santa Lucía, que sacaban la pequeña imagen el 13 de diciembre de 1838, entre repiques, bombas, cohetes y camaretas, orquesta de negros y mulatos con bombos, platillos y chinescos delante, y abastecedores, matarifes y devoto paisanaje a la retaguardia“.
Carreras de Sortijas
Cuando fueron prohibidas las corridas de toros que solían organizarse para celebrar las fiestas de Santa Lucía, comenzaron a realizarse carreras de sortijas. Se hacían desde la esquina de “La Banderita” (Suárez y Montes de Oca) hasta la quinta de Casajemas (Iriarte y Montes de Oca). Luego la argolla era ofrendada a la virgen.
La Procesión Milagrosa de 1871
El domingo 12 de febrero de 1871 se realizó la llamada “Procesión de la sequía“. Durante la epidemia de fiebre amarilla que azotaba los barrios del Sur y una sequía que castigaba al país, el capellán de Santa Lucía, con el apoyo del Juez de Paz de Barracas y la vecindad, organizaron una procesión para pedir el fin de la epidemia y la llegada de lluvias.
Según un escrito de la época: “La Santa fue sacada en solemne procesión a las seis de la tarde por la calle Larga, concurriendo todo y lo mejor de Buenos Aires. Comenzó la procesión bajo un cielo azul y despejado. Al terminar cayó una lluvia torrencial en la parroquia al igual que en el resto del país“.
Santa Lucía como Patrona Oficial de Barracas
El Reconocimiento Legal
En septiembre de 2023, el entonces jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, firmó el decreto N° 257/23, que instituyó por ley que el 13 de diciembre de cada año sea celebrado el Día de la Patrona del Barrio de Barracas, Santa Lucía de Siracusa. El proyecto de ley fue impulsado por la legisladora porteña Carolina Estebarena.
Tradición versus Ley
Hasta 2003, el Día de Barracas se celebraba cada 13 de diciembre, coincidiendo con la fiesta de Santa Lucía. Una ley modificó aquella tradición y la reemplazó por el 30 de agosto, fecha en que se creó su juzgado de paz. Sin embargo, el reconocimiento oficial de Santa Lucía como patrona del barrio en 2023 vino a revalorizar la tradición popular centenaria.
La Parroquia Hoy
Ubicación y Arquitectura
La Parroquia se encuentra en Avenida Montes de Oca 550, en lo que antiguamente era el Camino de la Ensenada de Barragán y Pampas, luego llamada calle Larga, Avenida Santa Lucía y hoy la dinámica avenida Montes de Oca.
Actividades y Horarios Actuales
El templo mantiene una intensa actividad pastoral con:
- Misas: Lunes a sábados a las 8 y 19 horas; domingos a las 8, 10, 11, 12, 19 y 20:15 horas
- Los días 13 de cada mes se conmemora especialmente a Santa Lucía con misas a las 8, 12 y 19 horas
- Actividades parroquiales: Aspirantes para niños, grupos juveniles, grupo misionero
- Misión barrial: Sábados a las 16 horas en plaza Colombia
La Celebración del 13 de Diciembre
La fiesta patronal del 13 de diciembre sigue siendo el evento más importante del año para la parroquia. La jornada incluye múltiples misas desde las 6 de la mañana hasta las 21 horas, y la tradicional procesión con la imagen de Santa Lucía por la avenida Montes de Oca a las 18 horas. La misa central es presidida por el arzobispo de Buenos Aires.
Una tradición particular de esta celebración es que durante todo el día la gente va trayendo jazmines, y cuando Santa Lucía vuelve a entrar al templo lo hace “en medio de una lluvia de jazmines“. Como explica el párroco: “Santa Lucía tiene una vinculación muy grande con las rosas… pero como es tiempo de jazmines acá en Santa Lucía en Barracas es jazmines“.
La Parroquia de Santa Lucía representa así no solo un importante patrimonio arquitectónico y artístico de Barracas, sino también el corazón espiritual de un barrio que ha mantenido viva durante más de 240 años su devoción a la santa de la luz, convirtiéndola oficialmente en su patrona y preservando tradiciones que se remontan a los orígenes mismos de Buenos Aires.